Porque no somos mascotas

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Katherine Albrecht, activista anti-RFID y creadora de spychips.com, nos pide el apoyo de Kriptópolis para un documento donde se establece una posición conjunta contra el uso de chips RFID en escolares norteamericanos:

El objetivo inmediato es influir en la junta escolar de San Antonio (Texas, EE.UU.) que pretende que los alumnos porten un dispositivo RFID alrededor de su cuello.

Kriptópolis ha colaborado en otras ocasiones con Katherine Albrecht, y estoy personalmente convencido de la necesidad de apoyar sus reivindicaciones, pero he pensado que antes de decirle "sí" no estaría de más conocer vuestra opinión. Hace mucho que no hablamos de RFID, pero ya véis que los planes para su progresiva (y si es posible, masiva) implantación continúan a buen ritmo. Por eso me ha parecido buena ocasión para refrescar un poco nuestra conciencia al respecto y animar el debate.

Ayudar ¿cómo?

¿Cómo se supone que podemos ayudar? No hace falta mucha reflexión para estar en contra de esta "tendencia". No faltarán, sin embargo, papases y mamases encantados con poder localizar a sus vástagos en cada momento de sus inmaduras existencias. También se puede hacer -y se hace- con el móvil. Es el viejo problema de la lucha entre la seguridad y la libertad. Se da por supuesto que si son menores, los titulares de sus derechos civiles son sus padres, quienes les arrebatan el derecho a la intimidad para quedarse tranquilos sonriendo beatíficamente: "está a salvo, sabemos dónde está". El siguiente paso es colocarles el dispositivo, no en un collar que se puedan quitar, sino inyectado bajo la piel, como el chip de los perros. A los poderes se les hace la boca agua ante la idea de que TODA la población pueda estar algún día monitorizada. Si ya han conseguido que la policía tenga en sus archivos nuestra foto, nuestras huellas dactilares y una muestra de nuestra escritura, sin haber cometido delito alguno, para "por si acaso", cómo no les iba a gustar tenernos a todos localizados en todo instante. Y ya puestos, el dispositivo podrá tener alguna funcionalidad disuasoria, como una descarga eléctrica, para el caso de que la conducta sea antisocial o díscola. Y llegado el caso, se podría neutralizar al "elemento", con una pequeña explosión interna. Ah, qué felicidad, qué mundo más seguro sería ése.

Básicamente, estoy de acuerdo con el documento de oposición, salvo por el asunto del consentimiento. Es fácil arrancar el consentimiento de ciertos sectores de la población para permitir que les supriman ciertas libertades. Es fácil obligar a un menor a dar su consentimiento formal, aunque en su fuero interno se sienta violentado. Incluso es posible convencer a alguien para que renuncie a ciertos derechos "por su propio bien", cuando la realidad es que "el bien" son los derechos, que deberían ser irrenunciables. Quiero decir que hay cosas que deberían estar prohibidas por ley, sin que exista la posibilidad de otorgar consentimiento alguno.

Nosotros -los españoles- damos nuestro consentimiento tácito cuando vamos a renovarnos el maldito DNI electrónico y permitimos que archiven nuestras huellas dactilares y una muestra de nuestra escritura. Si nos negáramos nos quedaríamos sin el documento que necesitamos en muchos trámites. En nuestro caso, la ley debería prohibir el registro de las huellas de ciudadanos que no tienen antecedentes penales. Punto.

Dans

El problema de poner a gurús en pedestales es que tienen tendencia a perder pie y meterse unas castañas de campeonato en la caída, más aún cuando son todólogos. Además que en esas alturas el aire se respira distinto y a veces la mente te juega malas pasadas :-D

Respecto al tema original, de acuerdo con la firma. Es más, si tanto interés tienen en implantar el sistema, que empiecen dando acceso libre a la información obtenida y poniendo los mismos RFID a la junta escolar y a los profesores. Por el bien de los niños, evidentemente.

Por mi si, firma sin

Por mi si, firma sin resquemor. La verdad es que es curioso como siguen encabezonados en implantar estas cosas aun en tiempos de crisis. Más aún cuando existen alternativas menos agresivas y tambien seguras.

Personalmente espero que no salga adelante y que no se popularice demasiado, que basta que en USA hagan una tontería para ir todos detrás a copiarla como monos.

¡El sentido común!

A los niños se les dice que no hablen con desconocidos y que no les den ningún dato bajo ningún concepto. Alguien con acceso a la base de datos no necesitará hablar con el niño, tan sólo acercarle el lector y averiguar si es una presa rentable y fácil...

Sin negar que un sistema de

Sin negar que un sistema de localización puede ser útil en algunos casos poco frecuentes, es cierto que el riesgo de mal uso y abuso de estos dispositivos por parte de algunos grupos es algo no solo posible sino muy tentador. Creo que no deberían ser obligatorios y menos en un país que se jacta de sus libertades. Lo lógico y coherente con ese alarde de libertad sería que fuera una opción no obligatoria más de la escuela, como el comedor escolar, o el equipo de fútbol de la escuela. De esta manera, los padres más preocupados por la seguridad de sus hijos, correcta o incorrectamente podrán beneficiarse de esta medida sin obligar al resto que esté en desacuerdo con ellos a tener que hacer lo mismo.

Hipotetica seguridad

Totalmente de acuerdo con Agustin, ya hemos entregado mucha de nuestra privacidad y derechos a cambio de una intangible seguridad, y lo seguiremos haciendo.

Los medios de comunicacion bombardean con noticias sobre desapariciones,violaciones y otro tipo de actos atroces, que les pueden pasar a nuestros hijos y muchos de nosotros admitiremos quitarle privacidad a nuestro hijo, por una hipotetica seguridad,esta claro que el primer paso no es el chip, pero si el control via GPS del movil de nuestros hijos una vez que pasemos esta barrera el chip vendra de la mano.

No dudaría en firmar

Estas son las clásicas cosas que se proponen y si salen bien, se acaba diciendo que es mejor que lo lleven bajo la piel para que no lo pierdan en el patio del recreo.

Creo que procede la firma.

"Copyleft Fernando Acero Martí­n. Verbatim copying, translation and distribution of this entire article is permitted in any digital medium, provided this notice is preserved. Quotation is allowed."

Hay que intentarlo, pero es una lucha perdida

Los medios de detección y seguimiento son cada vez más sofisticados y a la vez son cada vez más difíciles de detectar.

Pensemos en las cámaras de seguridad callejeras.

Ahora aún las podemos ver, pero pronto alcanzarán unas dimensiones tan minúscuals que será imposible saber que están allí y que estamos siendo vigilados. Lo mismo el resto de las tecnologías necesarias para la vigilancia: recarga de alimentación por celdas solares o hasta alimentación inalámbrica, IPv6 para poder tener cientos de miles de millones de cámaras cada una con su propio IP, compresión de datos cada vez más eficiente, transmisión inalámbrica cada vez más rápida, etc.

Lo mismo con el software que igual te lee la matrícula de un coche o te reconoce una cara.

El espacio para almacenar todo eso no hace sino abaratarse cada año, lo mismo que la capacidad de procesamiento necesaria para "minar" toda esa información.

Y no me hagáis hablar sobre esa obsesión de que todo el mundo tenga un móvil consigo todo el tiempo (con GPS, un micrófono, una cámara y un transmisor de radio) porque me pierdo.

Saludos,
Andy

Ya, pero al final siempre está el mismo problema

Cada vez se van a generar más cantidades ingentes de datos y a todo eso hay que dotarlo de inteligencia para convertirlo en información. Ya hay gente alertando que el incremento de informes y expedientes provocado como reacción al 11-S lo único que ha hecho ha sido saturar a los servicios de inteligencia, que ya no pueden separar el grano del trigo.

Y cuánta más gente y recursos necesite un servicio secreto, más riesgo corre de dejar de serlo, sobre todo cuando la tendencia actual de todas las administraciones es la externalización de los servicios públicos (y los servicios secretos, paradójicamente, también lo son).

Por otro lado, las sanciones derivadas del mal uso de los datos personales son cada vez un pastel más atractivo para los buffetes de abogados, y la regulación y legislación de todo el tinglado es una excelente oportunidad de negocio para las consultorías y empresas de desarrollo de sistemas.

A mí lo que realmente me preocupa no es estar tan vigilado, sino lo que le va a costar al estado (y en definitiva a mí, contribuyente) tenerme vigilado.

Manolo?

¿entonces admin es tu apellido? Te hemos estado tratando de usted todo este tiempo? que chasco.
Me alegro de que hayas firmado.

Creo que todo esto se hará bajo demanda

Creo que el meollo del asunto es que este tipo de implantaciones se harán siempre bajo demanda de los implantados, igual que ha sucedido con los móviles (gps, micro, cámara, agenda de contactos... técnicamente posible de ser utilizados remotamente) La gente ha llegado a pagar por llevarlos encima, y "no pueden vivir sin él". Algo parecido puede pasar con los RFID: basta que triunfen campañas publicitarias tipo "facilite su vida con un chip implantado, todo es tan cómodo y seguro", "por su seguridad y la de sus hijos, implántese/les", "para identificarse en tal empresa, sus trabajadores se sienten orgullosos de llevar la última tecnologia implantada" ...y hay quien pagará por ello y será todo muy chic. Además de tener a la población controlada, podrá será un negocio enooorme... Y al final el argumento derrotista: es que en el curro y mis amigos todos llevan RFID... y si no quieres llevarlo serás un jipi anarkista o cualquier tontería, y te enviarán al comer bellotas al bosque. Igualito que el movil, vamos...
Ah! y cada uno tendrá su ip! ;-)

De acuerdo con firmar.
Salut!

Casos distintos

El GPS, el móvil, la cámara y la agenda de contactos son casos distintos: Tienen una utilidad inmediata y perceptible para sus usuarios. Podrá ser más o menos discutible dicha utilidad en general (la cantidad de gente de marcha haciéndose fotos como posesos parece que no deja de aumentar, por ejemplo) pero "aportan algo" a quien las "sufre". El RFID no, y en ese sentido es una solución en busca de un problema. Por eso cosas como la discoteca que permitía implantar RFIDs a sus clientes habituales no deja de ser una curiosidad que se olvida en cuanto se pasa el sentido de la novedad. Vamos, igual que la tele en 3D, que se iba a comer el mundo y a ser mejor que el pan con nocilla y ahora los cuatro gatos que se la compraron no se atreven a mirarse al espejo para no verse la cara de tontos que se les ha quedado (y menos aún a mirar el agujero en la cartera).

Y por cierto, las bellotas del bosque no tienen nada de malo :-D

Por tu avatar sospecho

Por tu avatar sospecho que te encantan las bellotas, pero para los humanos pueden resultar algo duras :P

Pero sí, prefiero comer bellotas (o pan de bellotas, que se hacía antes de tener tanto trigo disponible) a que me hagan implantes orwelianos...

Saludos!

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