El programa político de los elefantes

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Me ha gustado mucho el actual avatar (lo que no me gusta es la palabra "avatar" en ese contexto) de admin, así que me animo a iniciar un homenaje a esos nobles gigantes, que son los elefantes, cuya inteligencia los hace muy próximos a los humanos. A algunos humanos.

Como no soy etólogo, me vais a permitir que reproduzca una página que he visto por ahí, cuyas afirmaciones están avaladas por diversos artículos y documentales...

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Elefantes: Su compleja personalidad

Los elefantes comparten características fundamentales con los humanos y los simios antropomorfos.

Disfrutan de vidas largas, tienen cerebros muy grandes y sus crías dependen del cuidado de los mayores durante mucho tiempo. Estos rasgos se asocian con el desarrollo de la inteligencia y la vida en comunidades sociales complejas. Sin embargo, sus mentes difieren en muchos aspectos. La inteligencia del elefante es extraña y misteriosa.

Los elefantes son torpes, si se les compara con los chimpancés, en algunas tareas. No son capaces de entender que si tiran de una cuerda, la bandeja de plátanos se acercará a ellos, ni que si se pone un cubo tapando el plátano, éste sigue debajo. En cambio, muestran otras conductas espontáneas que reflejan su peculiar inteligencia.

Limpian de tierra las hierbas antes de comérselas golpeándolas contra sus patas o metiéndolas en agua. Si hay agua cerca, el elefante prefiere este segundo método, más eficaz, lo que refleja una interacción flexible con el ambiente. Algunos elefantes cubren los pozos en la arena con bolas de corteza mascada para que el agua no se evapore. Algunos jóvenes elefantes tienen el rebelde hábito de tapar con barro la campana que cuelgan los hombres en sus cuellos, para entrar silenciosamente a comer bananas en las plantaciones de noche.

Los elefantes pertenecen al muy selecto club de los animales capaces de reconocerse en el espejo. Los investigadores colocaron un espejo gigante frente a tres elefantas adultas. Todas mostraron signos de reconocerse a sí mismas: abrieron la boca y la examinaron atentamente. Una pasó la prueba de oro, el “test de la marca”. Le pintaron una marca en la cabeza y ella la contemplaba repetidamente. El autorreconocimiento es parte de una habilidad cerebral compleja.

Los elefantes usan herramientas. Como los primates, los elefantes jóvenes juegan con objetos encontrados en su medio. Usan palos manejados por la trompa para rascarse. También usan hojas anchas como espantamoscas. Arrojan todo tipo de objetos ante los intrusos y los enemigos. Los proyectiles incluyen pesadas piedras, palos, huesos grandes, etc. Los elefantes también se arrojan intencionadamente objetos unos contra otros en las luchas por el ascenso en la jerarquía y en los juegos juveniles. Han aprendido también a romper los cables en las vallas electrificadas con piedras o troncos.

Los elefantes tienen una memoria prodigiosa. Viajan cientos de kilómetros al año. Deben recordar los caminos que han seguido y, sobre todo, los sitios en la sabana (e incluso el desierto) donde hay agua. Los pozos pueden estar separados más de sesenta kilómetros unos de otros. Los elefantes poseen un sentido maravilloso de la orientación. Recuerdan año tras año (a lo largo de sus setenta de vida) la situación exacta (con menos de 1m de error) de cientos de pozos naturales de agua. Además, les basta con haber estado sólo una vez en su vida en cada uno de los pozos.

Los elefantes poseen también una gran memoria social. Cada uno de ellos reconoce a más de cien elefantes, tanto de su grupo como de los próximos. Es capaz de reconocer tanto su olor como sus voces: los elefantes están continuamente ‘hablando’ entre ellos. Sus señales de comunicación son muy variadas (incluyendo signos visuales, táctiles, sonoros e infrasónicos), lo que es un indicio de inteligencia. Ellos usan sonidos, muy sofisticados, de frecuencias audibles por nosotros, que se transmiten a través del aire. Además, los elefantes usan sonidos de muy baja frecuencia que viajan grandes distancias a través del suelo. Nosotros no podemos oírlos: son como pequeños terremotos, que ellos perciben con sus patas. Unos pocos elefantes cautivos han aprendido a imitar sonidos e incluso la voz humana, y una elefanta africana semisalvaje fue capaz de imitar el ruido distante del tráfico. Estas cualidades probablemente evolucionaron para mantener la cohesión social entre las hordas de elefantes, que se dispersaban y se reagrupaban. Un ejemplar africano ha pasado la mayor parte de su vida conviviendo con elefantes asiáticos, que producen un sonido gorjeante único, y emite el gorjeo asiático, en lugar de las graves llamadas africanas.

Un elefante nunca olvida a quien le ha hecho daño. A veces asaltan asentamientos humanos aparentemente como venganza por antiguos ataques. Manadas de ellos han demolido cabañas y destruido cultivos, no para conseguir comida, sino para asustar a la gente. De una generación a otra se ha transmitido un sentimiento de desconfianza hacia los humanos. Esto es un ejemplo de que los elefantes presentan memoria cultural. Los elefantes que nunca han sido cazados reaccionan a la presencia humana con curiosidad y buena disposición. Las manadas de elefantes que han sido cazadas por el hombre pueden refugiarse en los bosques, adoptar hábitos nocturnos y evitar todo contacto con humanos. Las madres enseñan a sus hijos estas estrategias.

Las madres elefantes son muy cuidadosas y a veces reaccionan acertadamente ante situaciones urgentes. Una elefanta parió una cría aparentemente muerta, pero ella comenzó a mover con sus patas el cuerpo inerte, sin descanso. Tres horas después de este rudo masaje, la cría comenzó a moverse y acabó poniéndose de pie con la ayuda de su madre. Una manada de elefantes está compuesta únicamente por hembras y crías bajo el liderato de la hembra más vieja y es altamente cooperativa. Las madres comparten su leche. Las crías disponen de madres auxiliares (“tías”) que vigilan el sueño del bebé mientras la madre descansa tras el parto. Las madres y tías se interponen entre el sol y la cría y mueven sus orejas para refrescarla. Una cría caída al agua será rescatada por las adultas, que empujan con sus patas y tiran con sus trompas, cuidando siempre de que su cabeza esté fuera del agua. Una “tía” adopta a la cría si la madre muere. No es sorprendente que los elefantes tengan una de las tasas más bajas de mortalidad infantil de todos los animales. Los bebés elefantes, como los humanos, saben muy poco por instinto. Nacen sólo con un 35% de su cerebro adulto, el porcentaje más pequeño de todos los animales. Deben aprender casi todo lo que necesitan para vivir. Tienen que aprender a usar su trompa para beber, imitando a los adultos, y también qué plantas son comestibles.

Los elefantes tratan de ayudar a sus congéneres heridos o enfermos. Se ha observado a menudo a un elefante que intenta levantar a otro que ha caído y, una vez levantado, lo ayuda a mantenerse en pie. Cuando un elefante muere, los demás miembros de su clan (y de otros próximos) visitan al cadáver y lo tocan. Lo rodean y emiten sonidos de duelo durante varios días. Durante años observarán los restos esqueléticos con atención. Cuando una manada de elefantes pasa por el lugar donde murió un miembro suyo, se detienen y exhiben signos de reverencia. Éstas son conductas que sólo los elefantes comparten con los humanos.

El elefante tiene el mayor cerebro entre los animales terrestres, que representa un 0,08% del peso corporal (en los humanos, un 2%). Los cerebros de elefantes y humanos presentan muchas circunvoluciones que incrementan su superficie, lo que está correlacionado con una alta inteligencia. ¿Qué es específico del cerebro del elefante? El hipocampo, zona muy importante en la memoria y las emociones, es mayor en el cerebro del elefante que en el humano. Otras 3 áreas están notablemente desarrolladas: el lóbulo olfatorio (en relación a la gran nariz), el cerebelo (se cree que para la coordinación de los movimentos, en especial los de la trompa) y el lóbulo temporal, que está vinculado generalmente con el oído y la vocalización. Es razonable conjeturar que los elefantes tienen muy desarrollado este lóbulo para distinguir una gran variedad de sonidos y comunicarse con ellos. Pero, sobre todo, podemos decir que la inteligencia del elefante está muy condicionada por su trompa, como la nuestra por nuestras manos.

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Y ahora yo añado: ¿Qué clase de persona es capaz de matar a un elefante y de hacerse una foto delante del animal que agoniza apoyado contra un árbol? Y ¿qué clase de persona, que ha protagonizado un fatal accidente con armas, con el precio de la vida de su hermano, no tiene aversión al uso de las mismas?

No queremos que el monarca que instauró Franco se limité a abdicar para salvar los muebles, queremos que se vayan todos, a vivir de su trabajo.

Ya que los gobernantes hablan de recortes, les voy a sugerir unos cuantos:

1. Suprimir el Senado, enterito. Llevan más de 30 años tratando de dotarle de contenido, y sigue sin tenerlo.

2. Suprimir las Diputaciones. Del todo. No tienen sentido, una vez que existen los gobiernos autonómicos.

3. Reducir drásticamente los ingresos y las prebendas de los parlamentarios. Que ser parlamentario no sea un privilegio, sino un servicio.

4. Reducir el tamaño de los parlamentos autonómicos, con algún criterio de proporcionalidad demográfica. Que no se conviertan en gigantescos pesebres para los parroquianos.

5. Convocar un referéndum para abolir la Monarquía. Que se vayan.

Con eso salíamos de la crisis, pero ya.

El tamaño sí importa

Pues fíjate tu que no me había percatado del detalle de la cabeza hasta que no he visto la foto en grande.

Pobre Rey, por una vez que le pillan, y la que se arma.

Por cierto, a favor de todas tus propuestas de recortes, pero... ¿has pensado que las listas del paro se van a llenar hasta límites insospechados? ¿Cómo van a cumplir sus promesas de reducir el paro si aplican todo esto? ¿Con qué cara les dirían a sus amigos, que ellos mismos colocaron, que se acabó el chollo?
Un político vive de favores, se quedarían sin vida.

Basta

Tras 35 años de reirle las gracias a Juan Carlos Borbón Parma en aras de la estabilidad institucional y de la convivencia entre españoles, esa foto ha superado mi límite de paciencia y comprensión. Aunque sigo creyendo que la monarquía parlamentaria es un sistema de gobierno muy adecuado para las características socioculturales de nuestro país, creo que la institución se ha de regular de forma más detallada, de forma que los comportamientos públicos se ajusten mejor a la sensibilidad de los súbditos actuales.

Redención

La verdad es que todas o casi todas las cosas que pones las puede hacer el rey en una especie de acto de redención y defensa de sus súbditos.

Yo añadiría a tu lista la destitución fulminante y procesamiento a varios altos cargos del gobierno por alta traición (al pueblo, se entiende). Se me ocurren varios nombres.

Ya me caería más simpática la Monarquía y le podría dar la razón a los que dicen que sirve para algo.

Después de eso, bien podría abdicar y su sucesor convocar al referéndum del punto 5. Que se presente luego como un ciudadano más como candidato a presidente de la República. Igual le voto.

Cazar no es malo

Muchos bichos cazan, es algo natural, que quiere decir que ni es bueno ni malo, salvo para los implicados, claro.

Poner al cazador de Bambi como prototipo de cazador es... pues eso: de película infantil ñoña.

Y distinguir la caza de la pesca o éstas de la agricultura, es sólo una cuestión de punto de vista. En el fondo, la cosa se reduce a comer o ser comido. Es ahí dónde yo pongo la delgada línea roja: mata sólo si te lo vas a comer, o si te va a comer a ti.

Si ya mezclamos ecología con protectora de animales, el embrollo es mayúsculo. Una correcta gestión de la caza es imprescindible en cualquier proyecto ecológico.

Llegados a este punto ¿hay fundamentos para criticar la cacería del Rey? Pues sí, muchos, pero no son del plan "matar animalitos es malo", que hasta al noble y benefactor elefante se la suda (la trompa) cargarse un montón de animalitos cuando come. Se trata más bien de que esa cacería es a todas luces innecesaria, injustificada y carente de utilidad práctica, salvo el placer que le haya producido a su Majestad.

Que una cosa es encontrar placer en comerte un filetón y otra encontrarlo en matar al propietario.

Cortar cabezas tampoco es malo

Sin ir más lejos, gracias a esa actividad nuestros vecinos franceses se libraron hace siglos de la monarquía y ahora tienen la posibilidad de darle una patada en el culo a su jefe de estado cada cinco años mediante voto directo.

¿Sí?

¿Y qué te ha dicho el elefante? ¡Cuenta cuenta!

Oye ¿y cómo te lo ha dicho? Porque encontrar un medium es fácil, pero que además sea intérprete elefante-español, ya tiene mérito.

¿Especie inteligente?

De nuevo confundimos necesidad con placer o deporte. Si nosotros los humanos, como "especie inteligente" que nos catalogamos, no sabemos ver la distinción ... quizás es que no somos tan inteligentes, o igual tenemos un concepto erróneo, simplista o egoista acerca del significado de inteligencia.

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Piensa lo que has de decir, pero que nadie te diga lo que has de pensar.

Especie inteligente

Que nosotros nos consideremos una especie inteligente es normal ¿no? Además definimos y valoramos la inteligencia en unos términos que nos sitúan a nosotros en lo más alto. Y eso es una perversión del principio antrópico y es "malo" porque limita nuestra visión, y la cortedad de miras limita la inteligencia. Todo esto dicho con muchas reservas, porque todavía no se ha encontrado una definición ampliamente aceptada sobre lo que es la "inteligencia".

Los términos "placer" o "deporte" los definimos en términos muy humanos ¿No crees? ¿Dirías que lo que hace un gato con un ratón o una lagartija es "placer" o "deporte"? ¿O lo despachas con un autosuficiente "Es que está en su instinto"?

La cacería del rey es innecesaria, no aporta nada al ecosistema (más bien resta), despilfarra recursos escasos y genera un sufrimiento que no está justificado. Lo mismo que dejar que tu gato torture a un ratón.

Pues claro que es instinto

¿Acaso el gato casero acosa al ratón por deporte? No es sino por instinto cazador y territorial, intrínseco en su naturaleza felina. ¿O acaso vamos a pensar que todos los gatos del planeta comen bolitas de pienso y cazan por deporte o para hacerle la puñeta al ratón? ;)

El humano, como omnívoro que es, y por tanto carnívoro, es cazador y perfectamente capaz y habilitado para matar otros animales para su sustento o por pura supervivencia. No creo que nuestro amigo Juancar (ni nadie) tenga necesidad vital de irse a tomar por saco a matar elefantes u hormigas, que me da lo mismo. La distinción entre "placer" y "necesidad" no es que sean humanas, sino que es un modo humano de expresarlo. Desde luego, no creo que los gatos queden el fin de semana para irse al pueblo de al lado a cazar ratones, y luego tomarse unas bolitas de pienso mientras se maullan sus hazañas.

El concepto inteligencia es subjetivo, porque no podemos verlo más que desde nuestra perspectiva. Desde luego, no vamos a hacer un foro de debate con el resto de especies que pueblan la Tierra, pero sí al menos es justo no enarbolarnos la bandera de "inteligencia superior", cuando no tenemos ni puñetera idea de como graduarla en su conjunto o qué baremos aplicar siquiera para su análisis. Porque, sí, seremos muy inteligentes por desarrollar tecnología, pero a la vez perdemos muchísimos puntos por la enorme degradación que ocasionamos al entorno y al conjunto de especies en general, algo en lo que el resto de pobladores nos llevan la delantera por muchos kilómetros. En un análisis extenso, y desde un punto de vista global, hoy por hoy, dudo mucho que estuviésemos en lo más alto.

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Piensa lo que has de decir, pero que nadie te diga lo que has de pensar.

Con la Iglesia hemos topado

El hombre es el rey de la creación, supremo exponente de la evolución y dueño de sus propios actos. Los animales (así, a mogollón, desde la planaria hasta el orangután) no son sino inocentes criaturillas sujetas a su inexorable naturalez instintiva.

O no tratas mucho con animales, o tratas poco con personas... Los gatos domésticos, por ejemplo, después de torturar a un bicho cazado en cualquier sitio (incluso fuera de su territorio) suelen llevárselo como regalo a su humano favorito.

Y no, la inteligencia, como cualquier otra cosa, podemos intentar verla desde otra perspectiva que no sea la nuestra, sólo hace falta imaginación, como la que han desplegado escritores de ciencia ficción en cientos de novelas.

No cuesta nada imaginar otras inteligencias, y cuesta mucho menos verlas en acción, lo malo es que si algo pasa por delante de nuestras narices y no queremos verlo... no lo vemos.

Hay decisiones e inteligencia por todas partes ¡abre los ojos!

Iglesia, no. Madre Natura.

Un gato, como he dicho: felino, luego depredador. Caza para comer. Punto. Pero un gato "doméstico", a pesar de la innecesaria necesidad de buscar el sustento, su instinto depredador innato le mueve a cazar. La muestra de su presa no es diversión, sino demostración de capacidad y orgullo por la presa adquirida. Tampoco es un regalo, sino lo que él considera una aportación alimentaria a su "familia", esos humanos que le han adoptado. De hecho, esta actitud es significativa porque demuestra que un gato nunca podrá ser domesticado (por eso antes lo he puesto entrecomillado). Su naturaleza se lo impide. Nunca podrás hacer que tu gato coja el frisbie, o enseñarle a que te traiga el palo, o las zapatillas. El gato te hace caso porque él así lo desea, porque le da la gana. Te considera un igual, un miembro más de su familia. Pero nunca te verá como su amo, ni mucho menos te hará regalos como tal.

Ese concepto de "mi gato me regala" es otra muestra de la arrogante creencia de la superioridad humana, donde porque un animal nos hace un poco de caso, ya pensamos que es un ser inferior o menos inteligente. ¿Es acaso un empleado obediente menos inteligente o inferior (como persona) a su jefe? Y en aquellos casos (malditos) en que ese jefe se cree superior o más inteligente ¿Qué opinión nos merece? ;)

De nuevo, la inteligencia, ese abstracto concepto que solo podemos ver desde nuestra escueta perspectiva, y erigirnos en base a ella en jueces que determinen quién o qué especie es "más inteligente". Porque, sí, inteligencia humana hay a raudales. Pero inteligencia según nuestro concepto. En un incendio de un bosque ¿quién se quema? Conforme que ellos tienen los sentidos más desarrollados y, literalmente, huelen el humo a kilómetros. Pero hay otras muchas cosas que a nosotros se nos escapan. Esas otras cosas que por ejemplo hacen que un animal se ponga nervioso previo a ciertas situaciones, anticipándose a ellas, curiosamente igual que hacen en ocasiones los bebés humanos. Instinto, lo llamamos. Quizás porque no lo entendemos y así podemos llegar a darle un significado inteligible (de nuevo) para nosotros.

A ver si va a ser que tanta inteligencia y evolución social no suponen sino una merma de nuestras facultades como especie. No, no digo que ahora nos pongamos a caminar a cuatro patas, pero tampoco me atrevo a erigirme por encima de ninguna de ellas, ni menos aun a considerarlas inferiores o de menor inteligencia, porque en el fondo, no tengo ni puñetera idea de qué es la inteligencia ni de cómo se mide. No al menos, desde un punto de vista global.

P.S. Por si acaso lo pensabas, igual por mi avatar, no tengo gato, ni perro, ni otro tipo de mascota. Mi vida urbanita creo que es incompatible con ello, más que nada porque considero que un animal debe estar en su hábitat natural, y comportarse como su naturaleza requiera. Capar a un gato para que no arañe las cortinas ni salga a buscarse un ligue, castrar a una perra para ahorrarse los engorros del celo ...

Cuando a veces observo lo "inteligentes" que somos los humanos, no puedo sino bajar la mirada ciertamente avergonzado.

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Piensa lo que has de decir, pero que nadie te diga lo que has de pensar.

Sensibilidad

Cualquier sujeto con mínima sensibilidad se mantendría alejado para siempre de las armas de fuego tras haber matado, de certero disparo y en circunstancias nunca aclaradas (pero que despertaron las sospechas de su padre), a su propio hermano.

Pero parece que la sensibilidad no es -tampoco- el punto fuerte de este señor, que parece disfrutar de una moral bastante laxa y desde luego muy poco ejemplarizante.

Y que conste que no se lo reprocho. Es la propia institución arcaica que representa, y cuyas prerrogativas ha mamado y vivido a conciencia, la que puede convertir a cualquiera en alguien que se cree por encima del bien y del mal, para sí y para los de su estirpe.

Desprecia el pecado pero compadece al pecador.

Ya, no

Vivimos en un país muy ignorante que vota lo que diga el telediario. Así aprobamos la Constitución, entramos en la OTAN y elegimos a los sucesivos calamidades que nos han "gobernado".

Por eso, ya no. Dejemos que las cosas caigan por su propio peso. Ley de la gravedad.

Un elefante, se balanceaba ...

Tú has puesto al elefante encima de la mesa ;)

En relación a los 5 puntos, yo añadiría uno a mi juicio muy importante:

6. Modificar la Ley Electoral anulando el actual sistema por circunscripciones y sustituyéndolo por el sistema de votos en el conjunto nacional, porque creo que lo importante son las personas, no las "tierras".

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Piensa lo que has de decir, pero que nadie te diga lo que has de pensar.

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