Este post debería firmarlo Gusterrapolis, ya que parece más propio de una auténtica conspiranoia, pero puestos a encoger un poco más nuestros castigados esfínteres, os mando lo que he encontrado vagabundeando por la red:
Sábado, 11 de agosto de 2012. Desde primera hora de la mañana empiezan a llegar pasajeros aparentemente anónimos al aeropuerto Owen Roberts, el más próximo a George Town, capital de la isla de Gran Caimán y del archipiélago que sigue siendo la principal colonia caribeña británica. Podrían pasar por turistas, pero dos detalles les delatan: casi ninguno de ellos viaja acompañado de sus familias y todos van cargados con ordenadores portátiles.
Si alguien hubiera inspeccionado el contenido de esos ordenadores, algo impensable en las Caimán, descubriría que un somero análisis de los discos duros, los pen drives y la documentación de sus carteras permitiría hacerse una idea bastante clara de cuál es el futuro del euro y el de Europa, y para España en particular, para las próximas semanas e incluso para los próximos meses.
Ignoro la fiabilidad de los datos que aporta, pero como sea verdad hay que agarrarse, porque vienen curvas de las que marean.