El presidente de Grifols, Víctor Grifols, ha instado a España a espabilarse y a permitir pagar las donaciones de plasma, tal y como ocurría hasta 1985, para dejar de importarlo, ya que el 80% del plasma del mundo procede de Estados Unidos.
En este sentido, ha añadido que de volverse a aprobar en España la venta de plasma, Grifols pagaría por las donaciones unos 70 euros semanales, lo que sumado a la prestación de paro es "una forma de vivir". "Este dinero lo damos en Estados Unidos; si España no lo quiere, que no coja", ha espetado Grifols, y ha indicado que una persona recupera muy rápidamente el plasma donado.